Sumario Miscelanea 1 Letras 1 Cine 1 Musica 1
Cabecera Calidoscopio

Por Pere Sousa

Cuando se presentó en Barcelona el libro: Juan Eduardo Cirlot, Bronwyn (Ediciones Siruela, Libros del Tiempo, Madrid, 2001), edición de Victoria Cirlot, fui invitado por Victoria Cirlot a leer, interpretar más bien, el poema BRONWYN n. Hay una grabación estupenda de Javier Maderuelo con motivo de la exposición celebrada en el IVAM de Valencia en 1996 titulada “El mundo de Juan Eduardo Cirlot”. Elegí entonces los poemas de BRONWYN n llamados “Collage” y las variaciones fonovisuales. Lo que sigue a continuación es una breve introducción a BRONWYN n “Collage”, en la que he llevado a un terreno que me interesaba la obra de Cirlot, comparándola con la obra poética de Kurt Schwitters.

...

En la introducción del poema BRONWYN n, Cirlot sale al paso sobre la crítica posible, que la intención en este poema ha sido "hacer letrismos o cultivar una situación limite per se". Me gustaría no obstante dar un pequeña pincelada sobre las vanguardias históricas dejando de lado el letrismo que no deja de ser un refrito del Futurismo, Dadá y Merz, aunque supuso el cambio entre la poesía fonética a la sonora.

Dadá afirmaba que la poesía fonética es aquella que evita usar la palabra como mero vehículo del significado. La composición del poema o texto fonético está estructurado en sonidos que requieren una realización acústica.

Los futuristas italianos llamaron "palabras en libertad" a su nueva composición poética, los futuristas rusos inventaron el concepto zaum, y afirmaban que "la lengua común nos esclavizaba, la nueva lengua zaum nos hace libres".

Si Dadá inventó el anti-arte, Hugo Ball fundador del cabaret Voltaire inventó la anti-poesía, versos sin palabras o poemas de sonidos. Ball escribía en su diario: "En estos poemas fonéticos expresamos nuestra intención de renunciar a un lenguaje que el periodismo ha agotado y tornado estéril –no olvidemos que era el periodo de la Gran Guerra que azotaba a toda Europa– debemos recurrir a la más profunda alquimia de la palabra e, incluso, sobrepasarla, para conservarle a la poesía su santuario más sagrado".

Si Ball utilizaba palabras desconocidas o un idioma inventado, Hausmann y Schwitters se basaban directa y exclusivamente en las letras, sus poemas estaban "letrizados".

En Bronwyn n Cirlot se plantea hablar a Bronwyn (la hija del porquero, objeto de la pasión del señor de la guerra) en su propio idioma, en un deseo desesperado de comunicarse con ella. Pero ¿cuál es el idioma de Bronwyn?

En la introducción al poemario BRONWYN, Victoria Cirlot, coeditora del mismo, afirma que “el idioma bronwyniano, Cirlot lo construyó por variaciones fónicas con las cinco letras del nombre de la doncella céltica: b, r, n, w, y… iniciando una nueva vía poética, en la que solo es posible penetrar devolviendo a la palabra escrita su "vocalidad" original.
Los poemas fonovisuales sobre Bronwyn, las variaciones sobre las letras de un nombre, nos recuerdan la teoría optofonética de Hausmann, los caligramas de Apollinaire reinventados en 1913, aunque utilizados ya en la Edad Media, en la época de Bronwyn.

Hausmann quería que sus obras se oyeran a través de los ojos y se vieran a través de los oídos.

Lissitzky afirmaba que "la poesía debía verse, no leerse".

Enrique Granell Trías en una introducción a la obra de Cirlot habla sobre la diferencia entre la poesía visual y fonovisual "La invención de Cirlot estriba en componer poemas discursivos pero en un lenguaje, "otro", en el que interviene la permutación, el simbolismo fonético y la música, acercando la obra a este territorio extraño colocado entre el habla y el canto. "El Collage, permutación, las permutaciones tienen que ser oídas, mucho más que leídas”.

Pero incluso la musicalidad y el simbolismo poético pueden carecer de importancia, Cirlot denomina a si obra "rito verbal".

Cirlot menciona en varios de sus escritos las composiciones de Arnold Schönberg, de hecho La Dama de Vallcarca está dedicado en parte a Schönberg.

El dodecafonismo de Schönberg consiste en un "método de composición empleando los doce sonidos de la gama cromática sin que ninguno de ellos tenga preponderancia sobre los demás y estando todos ellos en un nivel de igualdad entre sí".

En el manifiesto de "La poesía consecuente" de Schwitters afirma "No es la palabra el material de la poesía, sino la letra, las letras no son conceptos, las letras no tienen sonido, solo tienen un potencial sonoro que el rapsoda actualizará del tal o tal modo".

Sería muy aventurado afirmar que existe similitud alguna entre la obra de Cirlot y Schwitters pero he querido que sí la haya.

Schwitters

Si algunos autores dadá crearon poemas fonéticos, fue Schwitters quien lo llevó a un nivel de paroxismo total con la creación que duró varios años, al igual que el trabajo de Cirlot con Bronwyn, del poema Ursonate o sonata de sonidos primitivos, o el poema a Anna Anna Blume, la Bronwyn de Schwitters, del que editó diversos libros, carteles, publicaciones e incluso creó el Partido Anna Blume para las elecciones de Weimar.

"Bronwyn viste de rojo en todos mis recuerdos" afirma Cirlot y por otro lado dice "la piel es el vestido del cuerpo, Blanco es el verdadero color de Bronwyn"

"Roja te amo, Anna Blume, roja de amo, divide tus ropas rojas en pliegues blancos.

Bronwyn: "Amada, ¿cómo y por qué? Hay mil matices en la gama del amor”.

“Anna Blume, amada de mis veintisiete sentidos".

Bronwyn – nywnorb.

Anna Flor, deletreo tu nombre... ¿sabes que tu nombre se puede leer hacia atrás? Pues tú la más hermosa de todas eres la misma por delante que por detrás, ANNA.

 

 

 


subir

 

Mayo-junio 2010 ©

 

 

 

sumario

 

 

 

 

calidoscopio.net © 2006-10