
Por Claudia Apablaza
Next World System
Grandes Hits. Vol.1: Nueva generación de narradores mexicanos.
Compilador y editor Tryno Maldonado.
Editorial Almadía
Oaxaca, México, 2008
Sin tomar en cuenta el prólogo, que traza y nombra una generación de forma directa y con cierto tono de desencanto personal y desconsuelo, una voz que nombra el mapa de la “generación Atari”, generación de los nacidos en los setenta, este libro tiene un movimiento ascendente: comienza con un cuento (Un esclavo, de Alberto Chimal) que no logra instarme a seguir la lectura, a mí como otra escritora más de un mapa similar, de una experiencia antológica parecida; y termina con dos cuentos que más que entusiasmarme lo que me llevan es a buscar libros de sus dos autores: Heriberto Yépez y Martín Solares (autores de los cuentos Next (mex) world y El planeta Cloráles, respectivamente), y así, y como siempre, se cumple el designio por el que se sospecha, se arma y busca una antología: encontrar una o dos afinidades literarias dentro de esos páramos que suponen un trabajo de tinte colectivo.
Porque ahora que cumplí treinta años y llevo diez escribiendo, abandonaría esta idea de leer antologías de nuevos narradores, y me lanzaría de lleno en la lectura de mis afinidades. Pero desde este punto de vista, ¿cómo hacer para leer un puñado de veinte narradores en una semana? ¿Podría guiarme por la lectura de reseñas en periódicos o en revistas especializadas? Preferiría que no.
En este sentido, una de las formas que he tenido para aproximarme a la lectura de jóvenes narradores mexicanos y de intentar introducirme en ese mapa, en los trazos de la narrativa mexicana actual, ha sido leyendo Grandes Hits. Vol.1, así como leí en un momento Una terraza propia, compilada por Florencia Abbate (Argentina), Lenguas, compilado por Carlos Labbé (Chile), Escala 1:1, compilado por Juan Terranova (Argentina), Matadoras, editada por Álvaro Lasso (Perú), Quince golpes en la cabeza, compilada por Ernesto Pérez Castillo (Cuba), entre otras.
Los 19 autores que son parte de este proyecto de Tryno Maldonado, la mayoría ha nacido en la década de los setenta: Alberto Chimal (1970), Bernardo Esquinca (1972), Bernardo Fernández (1972), Julieta García González (1970), Jorge Harmodio (1972), Luis Felipe Lomelí (1975), Mayra Luna (1974), Alejandra Maldonado (1975), Alain-Paul Mallard (1970), David Miklos (1970), Eduardo Montagner (1975), Guadalupe Nettel (1973), Antonio Ortuño (1976), Antonio Ramos (1977), Pablo Raphael (1970), Juan José Rodríguez (1970), Ximena Sánchez Echenique (1979), Martín Solares (1970) y Heriberto Yépez (1974).
En este grupo de escritores llama la atención que no haya ninguno inédito, todos tienen más de un libro publicado, incluso algunos han publicado más de tres, lo que no es raro en México donde las ayudas estatales tanto para publicaciones, becas, residencias, festivales y premios provocan a cualquiera un estado de sobreexcitación. Pero es lo mismo que a veces los desfavorece con respecto al cono sur, según conversaciones con algunos de ellos, que consideran el trabajo del escritor como el camino del asceta.
De esta forma, la generación Atari es un grupo de escritores que no hace culto a su nombre, es decir, no es una generación que, tal como el Atari, está en vías de extinción, por lo menos en lo que a publicaciones se refiere.
Podríamos pensar que el Next World System de Heriberto Yépez es el paradigma de esta antología y, curiosamente, así se revela al final. Estamos frente a 19 escritores que hicieron una larguísima fila imaginaria para elegir las personalidades y perfiles generales de los millones de habitantes fantasmas que circularán por este libro.
Este Next World System no muestra elementos comunes. Todos imaginan desde un cuchitril propio y que obedece a reglas personales. Cuesta encontrar directrices para definir la lectura más allá del elemento externo que es pensar en el año en que nacieron, o que pertenezcan a una supuesta generación, la generación Atari.
Las tradiciones son para Tryno Maldonado todo un tema. Pienso que ha lanzado en este libro la necesidad de buscar lo nuevo en México y en el continente y se ha visto de cara a una repetición, la estética de lo que fue, a lo que se ha venido tejiendo en Latinoamérica desde el llamado Boom.


Además, cabe destacar las aportaciones de algunos escritores de esta antología: Martín Solares, Heriberto Yépez, Mayra Luna, Alejandra Maldonado, David Miklos, Antonio Ramos y Antonio Ortuño. Comparten el trazarnos resumidamente una síntesis de lo que ha venido sucediendo en Latinoamérica en general o más específicamente en México en cuanto a la narrativa, hay un hilo que nos podría conducir de ellos a sus padres y de sus padres a ellos sin quedar como niños siempre-huachos dialogando con la nada omnipotente de algunas escrituras.
En este Next World System nos encontraremos con el recurso de un huésped interno, el doble en el que indaga Mayra Luna en su cuento Bipartición, mucho más acertado que el usado por Nettel en su novela El Huésped; una posmoderna súper conciencia bukowskiana, en Meter Knives, de Alejandra Maldonado, sin caer en el realismo sucio tan obsoleto que han venido cultivando tantos fans aleccionados, incluso fans caribeños del escritor de culto, sino que la mezcla con una oralidad desenfrenada con una prosa vertiginosa en primera persona. En 22, respiramos cuando David Miklos acaba todo y nos deja presos del clásico y esperado absurdo narrativo beckettiano.
Por su parte, a Antonio Ortuño le sacaría sólo la última frase de su Carne, para decir que su cuento se entiende y nace de sí mismo. Ahí habría hecho de editora, esa prótesis extraña que instala al final de todo, en: “Creo que mi suerte con las mujeres va a cambiar”. Se la habría recortado con una enorme tijera. Hasta esa frase, el cuento era de esos autopoiéticos, esos que escriben a sí mismos, que se auto generan, esos que generan un otro Next World System que huye de sus contemporáneos.
Villaldama de Antonio Ramos, es un cuento de personajes entrañables, de un autor que está demasiado acostumbrado a crearlos, a narrar y narrar horas seguidas. Supongo que no es nada difícil hacerle un gesto mexicano a Bolaño, mal que mal, Bolaño vivió muchos años de su vida por esos lados.
Solares y Yépez, generando mundos redondos y esquizofrénicos, tanto como el gesto neoliberal de un suicida en un mall del centro de Santiago (pero eso es de otra novela, una novela chilena, pero digamos que podrían estar emparentados).
En fin, parafraseando a Yépez, lo interesante de todo Next World System es que, dependiendo de las intencionalidades estéticas, cada habitante elige a qué mundo quiere ir a parar.
Claudia Apablaza es una escritora chilena. Autora de el libro de relatos Autoformato (Lom ediciones, Chile, 2006) y de la novela Diario de las especies (Lanzallamas, Chile, 2008; Jus Ediciones, México, 2008; pronta a publicarse en España por El Baile del Sol).
subir
Junio 2009 ©